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¿Por qué hacer un testamento?

Hacer un testamento

¿Por qué hacer un testamento? Cualquiera podemos hacernos esta pregunta cuándo pensamos en nuestro futuro. 

Hacer un testamento es la herramienta legal más importante para garantizar que se cumpla nuestra voluntad tras nuestra muerte. Este documento nos permite reflejar, de forma legal, nuestros deseos póstumos sobre el destino de todas nuestras posesiones y sobre quienes serán sus beneficiarios.

¿Por qué hacer un testamento?

Antes de que nos sorprenda una enfermedad o un accidente, es importante hacer un testamento. No es obligatorio pero si es conveniente.

Hacer un testamento nos permite que se obre según nuestros deseos cuando ya no estemos. Obrar con justicia según nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Si no dejamos hecho un testamento nuestros bienes se repartirán según dicte la ley.

Estas son las principales razones de por qué hacer un testamento:

  • Teniendo un testamento facilitaremos la transmisión de nuestros bienes y evitaremos problemas a nuestros familiares y allegados. Su emisión simplifica enormemente los complicados trámites burocráticos que supone la apertura de una herencia sin testamento. También los tiempos para resolverla.
  • De no contar con un testamento, los bienes se repartirán como establezca la ley. Cada heredero forzoso obtendrá lo que le corresponda según el orden de sucesión y parentesco, no según nuestros deseos. Primero heredan los hijos o descendientes, después los padres o ascendientes. Dependiendo de la comunidad autónoma, el cónyuge, viudo o pareja estable quedarán fuera de la herencia. En caso de ausencia de herederos, los bienes terminarán en el Estado o la Comunidad Autónoma, en su caso. Este es un buen motivo de por qué hacer un testamento.
  • Este documento legal podemos modificarlo en vida las veces que consideremos necesario. Sólo valdrá el último y quedará activo en el momento en que suceda la muerte del otorgante. 
  • La emisión de un testamento se debe gestionar a través de un notario, quien nos asesora sobre las posibilidades existentes y nos ayuda en su redacción. Lo hará siempre siguiendo la voluntad del testador y la legislación que aplica. Además, se encarga de custodiar el documento original hasta que llegue el momento de su apertura.
  • Hacer un testamento es un procedimiento sencillo y muy económico. Su coste es mínimo para las ventajas que ofrece. Su precio en el notario oscila entre los 40 y 50 euros aproximadamente. Otra buena razón de por qué hacer un testamento.
  • Además, no supone un coste mayor en fiscalidad ni impuestos, como el de Transmisiones o Sucesiones.
  • Tampoco supone la necesidad de hacer un inventario de todos los bienes del fallecido. El reparto de los bienes se realizará por partes o porcentajes.
  • Se puede hacer un testamento en cualquier momento de la vida adulta. Es legal utilizar este procedimiento desde los 14 años hasta el momento de la pérdida de la capacidad del otorgante. 
  • Su contenido es secreto hasta el momento de su apertura. El único que conoce las órdenes que incluye es el testador y el notario que lo gestiona. Nadie puede conocer su contenido salvo si el transmisor lo permite expresamente.
  • Hacer un testamento admite además recoger actos de carácter no patrimonial, como puede ser el reconocimiento de hijos. También se puede dejar a una persona concreta la tutela legal de los hijos, hasta que sean mayores de edad. 
  • Ante la habitual situación de desprotección en la que queda un cónyuge o viudo tras una muerte sin testamento, en la redacción de éste se puede expresar el deseo de que el consorte reciba una parte concreta de la herencia. También un usufructo universal de todos los bienes hasta que este fallezca.
  • Hacer un testamento también sirve para que los padres puedan favorecer a unos hijos más necesitados frente a los demás. Al poder distribuir de manera libre el llamado ‘tercio de mejora’ de la herencia y el ‘tercio de libre disposición’, se puede beneficiar expresamente a quien el testador decida.
  • También se puede contemplar la desheredación que, aunque no es habitual, puede contemplarse en casos especiales de abandono de los padres, por ejemplo.
  • Si el testador quiere colaborar con sus bienes con alguna causa benéfica, puede incluirse en el testamento un legado solidario expresando esta voluntad. Este hecho no perjudica la herencia legítima de los herederos.

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