
Aquamación, qué es
15 julio, 2026
Tradiciones funerarias en Aragón
15 agosto, 2026Conocer qué no hacer cuando muere un familiar puede ayudar a las familias a evitar preocupaciones innecesarias y facilitar todo el proceso de despedida.
Perder a un ser querido es una de las situaciones más difíciles a las que podemos enfrentarnos. En esos primeros momentos es habitual sentirse desorientado y tener que tomar diversas decisiones importantes en muy poco tiempo. Por ello es muy valioso conocer los errores que pueden evitarse al resolver ciertas cuestiones previamente.
A continuación, repasamos algunos de los errores más habituales y qué no hacer cuando muere un familiar.
Siete errores tras un fallecimiento que puedes evitar
1. Pensar que hay que decidirlo todo con prisas
Es normal sentir la presión de resolver muchas cuestiones en pocas horas, pero no todas las decisiones requieren una respuesta inmediata. Sin duda, contar con una funeraria que asesore a la familia desde el primer momento permite afrontar cada paso con mayor tranquilidad y seguridad.
2. No comprobar si existe un seguro de decesos
Muchas familias desconocen que el fallecido disponía de un seguro de decesos que cubre total o parcialmente los gastos funerarios. Antes de contratar cualquier servicio, conviene revisar si existe una póliza en vigor o consultar con la empresa aseguradora para conocer las coberturas disponibles. Con ello evitaremos muchos gastos innecesarios para la familia.
3. Pensar que hay que contratar la funeraria del hospital o del tanatorio
Uno de los errores más comunes en las familias es creer que no existe otra opción. Sin embargo, la legislación permite a la familia elegir libremente la funeraria que prefiera para ayudarles en el proceso, independientemente del lugar donde haya ocurrido el fallecimiento o del tanatorio donde vaya a realizarse el velatorio.
Este es uno de los mejores ejemplos de qué no hacer cuando muere un familiar. La elección de la empresa funeraria que gestionará todos los productos y servicios deseados por la familia es completamente libre. Elegir con libertad permite valorar aspectos como la atención deseada, la fiabilidad y transparencia en el presupuesto, o la cercanía del equipo profesional que se ocupará de todo en unos momentos tan sensibles.
4. No localizar la documentación necesaria
Disponer de la documentación básica del finado agiliza muchos trámites. Si el fallecimiento se ve venir con antelación, es conveniente tener preparados ciertos documentos para adelantar tiempos.
Entre los documentos más importantes se encuentran el DNI del fallecido, la documentación sanitaria, posibles pólizas de seguros, el libro de familia o cualquier documento relacionado con sus últimas voluntades.
Aunque una empresa funeraria puede ayudar en gran parte de las gestiones, localizar esta información desde el principio facilita enormemente el proceso.
5. Intentar gestionarlo todo sin ayuda profesional
Otro buen ejemplo de qué no hacer cuando muere un familiar.
Los trámites administrativos, las autorizaciones, la coordinación con el tanatorio o el cementerio, la elección de los productos funerarios y la organización de la ceremonia requieren tiempo y conocimientos específicos.
Contar con una funeraria que ofrezca información clara, asesoramiento cercano y una gestión integral permite afrontar cada paso con mayor tranquilidad. Delegar estas gestiones en profesionales permite que la familia pueda centrarse en acompañarse mutuamente y despedirse con serenidad.
6. Dejar pasar demasiado tiempo para realizar determinados trámites
Algunas gestiones tienen plazos concretos, como la solicitud del certificado de defunción, o determinadas comunicaciones administrativas. Conocer estos plazos y actuar con organización y control de los tiempos evita complicaciones posteriores y reduce el estrés de las semanas siguientes al fallecimiento.
7. Olvidarse del cuidado emocional de la familia
Saber qué no hacer cuando muere un familiar puede evitar mucho dolor en las familias. Durante los primeros días es frecuente centrarse únicamente en la organización del funeral y dejar en segundo plano las emociones, propias y ajenas. Sin embargo, tratar de relajarse, descansar, alimentarse correctamente y apoyarse en familiares y amigos,son acciones que forman parte de un buen proceso de duelo.
Es importante no olvidar el cuidado emocional de los seres queridos afectados por la pérdida y también saber pedir ayuda cuando uno la necesita.




