tanatorio de Zaragoza
Tanatorio de Zaragoza en el cementerio de Torrero
15 junio, 2020
trámites cementerio
Trámites administrativos del Cementerio de Torrero
15 julio, 2020

Tanatoestética es una de las profesiones más demandadas los últimos años en el gremio funerario. Es una rama de la tanatopraxia, la práctica más global del cuidado y acondicionamiento del cuerpo de las personas fallecidas.

La tanatoestética reúne todas las técnicas utilizadas para mejorar estéticamente el cuerpo de un difunto. Este trabajo incluye el maquillaje y peluquería del finado y también el acomodo de su vestuario. 

Con esta práctica se consigue que el fallecido muestre la mejor imagen posible al presentarlo por última vez ante sus familiares y amigos durante el velatorio.

El impacto visual de esa última imagen es muy importante para el recuerdo de las familias. Por eso la labor del especialista tanatoestético está muy valorada.

Tanatoestética, ¿para qué se realiza?

La práctica de la tanatoestética es considerada una gran acción social. Su práctica ayuda a los familiares y amigos del fallecido a sobrellevar el trance de afrontar la muerte de su ser querido. El impacto psicológico queda reducido al contemplarlo con su mejor imagen en el momento de la última despedida. 

Lograr un buen último recuerdo es el objetivo. Sobretodo en casos de muerte por accidente en los que los cadáveres quedan gravemente desfigurados.

Se ha demostrado que contemplar una buena imagen del fallecido ayuda a sus seres queridos a superar el duelo con mayor facilidad.

Por todas estas razones, la tanatoestética es ya una profesión imprescindible en el sector funerario.

Tanatoestética, ¿cómo se realiza?

Preparar y peinar el cabello, eliminar el tono mortecino de la piel y embellecerlo con maquillaje o afeitar el rostro, son los trabajos básicos que realiza un especialista en tanatoestética. El arreglo de las uñas se incluye igualmente en estos trabajos estéticos.

Para realizar esta función se emplean los utensilios habituales en labores de maquillaje, como brochas y pinceles. Los productos utilizados son especiales, más hidratantes y cubrientes. Se emplean sobretodo correctores para tapar heridas, moraduras o desfiguraciones.

En los rostros más dañados por causa de accidentes o enfermedades es muy habitual reconstruir los defectos con látex. Los ojos del difunto se mantienen cerrados gracias al llamado ‘cubreojos’.

La ejecución de estos trabajos se lleva a cabo habitualmente en el tanatorio donde se traslada al difunto tras su muerte. 

No se podrá realizar ningún trabajo de acondicionamiento o embellecimiento del cuerpo hasta pasadas al menos 24 horas del fallecimiento.

El servicio de tanatoestética no es obligatorio y podrá estar incluido o no en los servicios funerarios. Esto dependerá de lo que contrate la familia o de lo que contenga la póliza del seguro de decesos del fallecido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis − 14 =

Call Now Button